OpenAI apagó Sora en septiembre de 2026, apenas unos meses después de anunciar su descontinuación. Mientras tanto, Veo 3.1 de Google se consolida como la opción más “segura para marca” y accesible del mercado occidental, y plataformas como Kling, Seedance y Wan compiten por el resto del terreno.
El cambio más importante no es de qué modelo gana, sino hacia dónde converge la categoría completa: audio y video ya no se generan por separado. Diálogo, ambiente, efectos de sonido y sincronización labial son parte del mismo flujo de generación, y los creadores empiezan a encadenar escenas de hasta 30 segundos en vez de clips sueltos.
Aplicaciones reales, no solo contenido creativo
Para empresas B2B, la generación de video con IA ya no es solo un tema de marketing. Sirve para prototipar demos de producto sin producción audiovisual completa, generar material de capacitación interna de forma más ágil, o crear variantes de contenido para distintos mercados sin repetir todo el proceso de grabación. El riesgo a vigilar es el mismo de siempre con contenido generado: derechos de uso y verificación antes de publicar algo hacia afuera.